Con el paso del tiempo, el FID se ha convertido en un medio de
transferencia de conocimiento en el que se potencian las emociones, la
inspiración y la creatividad. Hemos traído a la región a 80 de los
diseñadores más renombrados del mundo, colocando a Costa Rica dentro
del mapa mundial del diseño.

Este año, como parte de este rol articulador, el FID se ha sumado a una
serie de esfuerzos concretos, junto con otros actores locales que
comparten la visión del diseño como una herramienta para modificar y
mejorar nuestras propias realidades.

Y es justo ese propósito colectivo el que nos ha permitido, por primera vez,
generar una relación estratégica con el CIID, uno de los institutos globales
más importantes en temas de diseño, innovación y tecnología. Para el FID es
una gran alegría ser parte del primer Summer School del CIID fuera de
Dinamarca. Y un doble honor acompañarlos en esta edición para la que
Costa Rica fue elegida como la única sede. Sabemos que este intercambio
de talento y conocimiento tendrá un impacto tanto fuera como dentro de
nuestras fronteras.

El camino es la disrupción.

Disfrutemos el Summer School.